18 de septiembre de 2017

LOS BAJOS FONDOS DEL SER

Acceso oculto a la Humanidad

Todo mundo que vive más cerca de Dios o de los dioses es mejor que cualquier otro mundo esclavo de Mammón. Lo digo con un convencimiento absoluto, más viendo que el avance de la técnica sólo ha servido para hacer del hombre un ser más dócil, menos soberano y sobre todo más imbécil.


El marxismo y el islamismo tienen muchas características en común, entre ellas que ambas son ideologías y a la vez religiones.


Me siento muy gilipollas cuando muchos me dicen que me ponga en su lugar.


No es justo que las personas de buena condición no puedan defenderse. La justicia... perdón, el sistema judicial, deja impune a muchos malnacidos demasiadas veces. Y no sólo eso, impide que el bien se imponga ante el mal porque hasta el mal tiene derecho a un "juicio justo" -es decir, lleno de derechos que se han privado o se van a privar a la víctima.


La moral es necesaria en el hombre. Una noción del bien y del mal, de lo correcto y de lo incorrecto. Nada se puede hacer sin la moral. Mas en sociedad, donde es necesaria una brújula, un rumbo, algo que nos ordene. Pero con estos mismos términos no se puede interpretar ni entender la vida misma, y por ello es necesario ser amoral, incluso con muchas de las acciones humanas, y he ahí una paradoja.



Siempre va a haber corrupción como siempre va a haber hierva en el jardín mientras sea un jardín. Y la corrupción es como la hierba. Puedes cortarla y mantenerla a raya, aun sabiendo que es corrupción, o dejar que crezca hasta tal punto que sea cada vez más difícil devolver al jardín una mirada al horizonte.


Los cobardes tienen la culpa de todo. Y los culpables también.


No creo que los mongoles modernos se sientan culpables por descender de quienes arrasaron buena parte del mundo conocido. Sin embargo, los europeos se sienten culpables por descender de aquellos que llevaron civilización.


Toda la vida creyendo que la libertad -si es que tal cosa pudiera llegar a ser tangible- era poder hacer lo que dictara mi capricho, hacer simplemente lo que quisiera, eligiendo lo mejor respecto a lo peor, o lo que es casi lo mismo, dejar lo peor a los demás para quedarme con lo mejor, y resulta que la libertad es ni decidir ni elegir, ni pensar… sólo fluir, volatilizarse en la nada, destruir el ego.


Las personas de cruel condición sonríen y vagan con la apariencia de bienhechores. Estas personas merecen la muerte más que ninguna, pues siembran la discordia y el odio. Gentes tóxicas que sólo pueden sobrevivir en la era de las impunidades.